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Inspección periódica de baja tensión: qué instalaciones la necesitan y cómo prepararla
Muchas naves, locales y comercios están obligados a pasar una inspección de su instalación eléctrica cada cinco años. Qué dice la ITC-BT-05 del REBT, quién la hace y cómo llegar sin sorpresas.

Una instalación eléctrica no se revisa solo cuando se pone en marcha. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT, Real Decreto 842/2002) establece en su instrucción técnica ITC-BT-05 qué instalaciones deben pasar, además, una inspección por un Organismo de Control, tanto al inicio como de forma periódica. Lo explicamos de forma práctica.
Verificación e inspección no son lo mismo
La verificación la hace la empresa instaladora al terminar el trabajo, antes de poner la instalación en servicio. La inspección la realiza un Organismo de Control habilitado (lo que habitualmente se conoce como OCA), que es independiente de quien ha hecho la instalación.
Qué instalaciones deben pasar inspección
Según la ITC-BT-05, necesitan inspección inicial (al ejecutarse, ampliarse o modificarse de forma importante) estas instalaciones:
- Instalaciones industriales que precisen proyecto, con una potencia instalada superior a 100 kW.
- Locales de pública concurrencia.
- Locales con riesgo de incendio o explosión de clase I, excepto garajes de menos de 25 plazas.
- Locales mojados con potencia instalada superior a 25 kW.
- Piscinas con potencia instalada superior a 10 kW.
- Quirófanos y salas de intervención.
- Instalaciones de alumbrado exterior con potencia instalada superior a 5 kW.
Cada cuánto se repite
Todas las instalaciones que precisaron inspección inicial deben pasar inspecciones periódicas cada 5 años. Las zonas comunes de edificios de viviendas con más de 100 kW instalados, cada 10 años. Si tu nave o tu local está en la lista anterior y hace años que nadie habla de la inspección, conviene comprobar la fecha del último certificado.
Cómo se califica el resultado
El Organismo de Control emite un certificado con los defectos encontrados, clasificados en muy graves, graves y leves, y una calificación:
- Favorable: no hay defectos graves ni muy graves. Los leves quedan anotados y deben corregirse antes de la siguiente inspección.
- Condicionada: hay al menos un defecto grave, o un defecto leve de una inspección anterior que no se corrigió. En una instalación en servicio se fija un plazo para corregirlo que no puede superar los 6 meses.
- Negativa: hay al menos un defecto muy grave, es decir, un peligro inmediato para las personas o los bienes. El certificado se comunica a la Administración competente.
Cómo llegar sin sorpresas
La mayoría de los defectos que aparecen en una inspección se pueden detectar antes con una revisión previa. Lo que solemos repasar:
- Que la documentación de la instalación esté localizada y al día: certificado, proyecto o memoria técnica y el certificado de la inspección anterior.
- Que el cuadro tenga sus circuitos identificados y las protecciones sean las adecuadas para cada línea.
- Que los diferenciales disparen correctamente y que la puesta a tierra tenga un valor adecuado.
- Que no haya conexiones calientes, cajas sin tapa, cables sin canalizar ni ampliaciones hechas sin criterio.
- Que el alumbrado de emergencia funcione en los locales donde es obligatorio.
Qué hacemos en Lamper
Con más de 20 años trabajando en instalaciones industriales y de empresa, preparamos la instalación antes de que llegue el Organismo de Control: revisamos, medimos, corregimos lo necesario y, si la inspección deja defectos anotados, nos encargamos de subsanarlos para que la instalación quede en regla. Así la inspección deja de ser un trámite incómodo y se convierte en una revisión más del mantenimiento.
Este artículo es un resumen divulgativo de la ITC-BT-05. Cada instalación tiene sus particularidades y algunas comunidades autónomas tienen procedimientos propios, así que conviene confirmar cada caso concreto.


